foto de z2z en 06-03-07

La medicina podrá curar las heridas de nuestro cuerpo, podrá incluso sustituir nuestros miembros si sufrimos un terrible accidente. La medicina, con toda la ciencia, logrará mantenernos con vida;
pero no hará nuestra vida mejor.

No tenemos nada en contra de las prácticas médicas, es sólo que nos preocupan esas otras heridas.

Es posible que una mujer pueda curar las heridas que esconde bajo su ropa, cuando su esposo la golpea; pero nadie podrá quitar las marcas de su alma. SÓLO CRISTO.

Es posible que una muchacha lave su cuerpo después de ser abusada; pero nadie podrá limpiar su autoestima y quitar ese terrible miedo. SÓLO CRISTO.

Es posible que una sutura detenga la hemorragia en las muñecas de quien intentó suicidarse, pero nadie podrá jamás suturar las heridas de su corazón. SÓLO CRISTO.

¿Podrá la medicina borrar las horribles cicatrices en el alma de quien es abusada?

¿Podrá un trasplante cambiar el destrozado corazón de quien es traicionado?

¿Podrá algún médico inyectarle ganas de vivir a aquel lo ha perdido todo?

¿Podrá alguna cirujía llenar ese horrible vacío en tu alma?

Sin duda, No.

Quizás han curado las heridas de tu cuerpo muchas veces,
pero el dolor de tu alma nunca ha cesado.

Y nunca cesará.

Hasta que permitas que Cristo verdaderamente te sane.

Hay heridas en tu interior que nadie puede ver.
Hay heridas dentro de tí que nadie jamás sospechó que existen.

Pero Cristo puede ver dentro de tí, Él ve tu corazón.

Sólo Él puede sanarte.

Él quiere...

Quieres tú?

Déjale entrar...