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OBREROS ANONIMOS

""El les contestó: Vayan a la ciudad, a casa de Fulano, y díganle: El Maestro dice: Mi hora esta cerca y voy a tu casa a celebrar la Pascua con mis discípulos.
" Mateo 26:18 "

Hay en cada país, un monumento al soldado desconocido. Hombres que dieron su vida por la libertad de su nación y que nadie supo como murieron. Anónimos que solos fueron recordados por sus familiares y amigos mas cercanos, pero que para la gran mayoría de las personas eran solamente, un soldado desconocido.

La historia esta plagada de personas anónimas que hicieron grandes cosas sin que quedaran registradas. Como el caso de este fulano.

Jerusalén estaba abarrotada de personas. Era una ciudad de 200000 habitantes y se calcula que para Pascua, había mas de 2500000. La capacidad hotelera de la ciudad estaba superada ampliamente, tanto que las aldeas cercanas habilitaban lugares de hospedaje para los que estaban festejando la Pascua.

Jesús tenía un amigo que vivía en Jerusalén. Alguien con quien había hablado mucho de sus planes y sus propósitos. Alguien para quien el ministerio de Jesucristo, no era solamente ser un buen Maestro y hacer grandes milagros. Este hombre sabía que Cristo venia a morir para ser el Salvador del mundo.

Y ya habían arreglado de antemano que la ultima pascua, la terrible pascua, la iba a pasar Jesús con sus discípulos en su casa. Tal vez era un hombre común, humilde y sin una gran casa, pero estoy seguro que le preparó la habitación disponible para Cristo con lo mejor que tenia. No era un improvisado. Había preparado todo para que nada falte. El lugar estaba listo. Había lugar para Jesús.

Un hombre del que no sabemos su nombre, y paso a la historia como quien le presto a Cristo una habitación para celebrar la pascua. Pero para Dios, es mucho más que eso. Para Dios, fue un hombre que cumplió con su propósito, que estuvo dispuesto y preparado para darle a Cristo lo que El necesitaba en el momento que El lo pedía.

¡Qué disposición la de este hombre! ¡Cuánto amaba a Cristo! Tanto que no le importo ser famoso, ni que se lo mencionara, ni que lo aplaudieran, ni figurar como discípulo. El simplemente le dio a Jesús lo que podía, y estoy seguro que Dios lo recompensó.

No importa que haces para la obra de Dios, no hay trabajo que pase desapercibido ante los ojos del Padre. Ninguna tarea es poca cosa, para aquel que sabe pesar las intenciones del corazón. Aunque seas un anónimo para el resto de las personas, eres muy importante para Dios. Para El, tienes un nombre y una misión.

No te quedes en el olvido de la inoperancia. Dale a Cristo lo mejor que tienes.

REFLEXION - No hay ausentes ante los ojos de Dios.

P.D. Este ménsaje, ha sido dedicado en forma especial, para los hermanos/as que nos envian sus ménsajes para bendecir la vida de todos los que componemos esta comunidad. ¡¡ Gracias hermanos !!

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