Esta es una pregunta muy común cuando recien empezamos a sentir algo por alguna persona.

No es fácil notar la diferencia en un principio. Muchas veces ni se tiene una idea de lo
que se quiere y por eso aceptamos lo primero que se nos aparece pensando en que será bueno. Si vas a estar con alguién es porque quieres que haya amor ¿verdad?. No creo que solo  quieras perder tu tiempo, y de paso sufrir. A continuación te presentamos algunos "Tips"para que te des cuenta si lo que sientes es amor o solo una ilusión. Ojo que luego de leer y darte cuenta que no es amor no deberias seguir con esa persona porque no podrás decir: "Eh...es que a mí nadie me lo dijo"
 
No vas a tener excusas. 

1) La ilusión se basa en lo físico “¡Que bella es!”. Busca tener una bella pareja para poder jactarse. El amor mira el aspecto interior de la persona, su forma de ser. “El amor no es jactancioso, no se envanece” (1 Corintios 13:4).

2) La ilusión desaparece al obtener lo conseguido, el amor permanece al paso de los años. “El amor nunca deja de ser” (1 Corintios 13:8)

3) La ilusión busca obtener provecho, se pregunta ¿qué puedo conseguir de esta relación: dinero, posición, etc.?. En cambio el amor busca dar. El amor se pregunta ¿Cómo puedo hacer feliz a mi pareja? porque “El amor no busca lo suyo” (1 Corintios 13:5). Dios nos mostró que nos ama al dar a su Hijo Jesucristo para nuestra salvación (San Juan 3:16)

4) La ilusión busca placer: “Dame la prueba de tu amor”. El amor sabe respetar y esperar hasta el matrimonio, porque “El amor todo lo espera” (1 Corintios 13:7)

5) La ilusión tiene un efecto negativo en ti: dejas de estudiar, de obedecer a tus padres, de congregar, de orar. La ilusión te conduce a una vida impura. El Amor produce en ti deseos de superación en todo por el bien y el futuro de la relación que llevan, porque “el amor no hace nada indebido” (1 Corintios 13:5)

6) La ilusión te lleva a estar molesto muchos días con tu pareja sin hablarle. El amor te lleva a perdonar y ser comprensivo en el mismo día que es cometida la ofensa, porque “El amor no se irrita, no guarda rencor” (1 Corintios 13:5)

Sepamos que el ceder a una ilusión fuera de la voluntad de Dios, puede destruir nuestra vida espiritual, y el Ministerio que el Señor nos haya encomendado, volviendo nuestra vida cristiana infructuosa. Si vives haciendo la voluntad de Dios, El te mostrará si lo que sientes es Amor o ilusión.